lunes, 25 de junio de 2007

See you



Nunca me han gustado las despedidas. En realidad, supongo que a nadie le gusten, así que tampoco estoy contando nada extraño.
De todas formas, no todas las despedidas son igual de importantes: despedirse de un bolígrafo al que se le acaba la tinta no tiene mucha trascendencia, quizá algo más despedirse del teléfono que después de acompañarnos durante años, un día deja de funcionar. Pero lo que de verdad cuesta es despedirse de un amigo. No todo el mundo ha tenido un amigo, y en la escasez reside lo valioso.
A veces los amigos se van porque te das cuenta de que no son tan amigos, y decides que eres tú quien se baja en la próxima estación. O te bajas porque es tu parada. Pero otras veces es un amigo el que se baja: le toca coger otro tren, y tú tienes el billete pagado hasta unas estaciones más allá.
En cualquiera de los casos, el ruido de las puertas al cerrar, ya sea contigo por un lado o por el otro de las mismas, y el posterior cruce de miradas desde el cristal que ahora separa el mundo de uno y de otro, es siempre doloroso. Y más cuando el tren comienza andar, viendo cada vez más lejos que lo que antes era tu amigo ahora se confunde entre una multitud de personas anónimas, todas ellas con sus maletas de recuerdos, apresurados por tomar un tren en el que conocerán a gente que casualmente decidió montar unas estaciones atrás en ese y no en otro. Cosas del destino.
Por eso quiero decirle a mi amigo que espero que el próximo tren que tome sea al menos tan cómodo como en el que antes viajábamos juntos, y que encuentre gente interesante con la que compartir viaje, charla y experiencias. Mientras tanto yo en mi ahora incómodo tren miraré su asiento vacío hasta que alguien decida sentarse en él. Pero no será lo mismo.


De todas formas mi parada no está lejos, o eso parece, así que quién sabe, a lo mejor después de 3 o 4 cambios de tren volveremos a vernos. Sólo el destino lo sabe

3 comentarios:

Anónimo dijo...

me intriga saber quien es ese amigo...

yo el otro dia tuve despedidas y lo pasé un poco mal... así que este finde he decidido volver a madrid y volver a verlos... aunque en realidad vaya para volver a despedirme...

saraP

No.me.pises.que.llevo.chanclas. dijo...

en cualquier caso, si realmente hay amistad, se mantendrá y sino...sería un espejismo...

un bsooo

Anónimo dijo...

me encantó :)
suerte con el próximo tren qe cojas!
muak!